Tranquilidad.
Esto es lo que necesito, en verdad.
Para reapropriarme de mi mente, de mi cuerpo, de mi espacio vital.
Para ponerme bien,
para cuidarme.
Escuchar el silencio,
aquel que suena como música.
Escucharme por dentro,
sintiendo mis tiempos.
Respiro hondo.
Gozando del aire que entra por las narices,
me meto a enredar mi destino.
©GiuliaTarquini